
Recordando a Lucia
Allá por los años
cincuenta del pasado siglo llego al entonces Barrio del Casal un joven
matrimonio, ella se llamaba Lucia y el Jose Antonio,
abrieron un pequeño establecimiento, mas en concreto un bar tienda de
los de antes ( y que todavía queda alguno por el Concejo de Grado), que
por lógica proximidad se convirtió en el punto de encuentro y en una
tienda de comestibles de las clásicas en donde todos podían encontrar
prácticamente de todo ,eran otros tiempos, sus clientes compraban lo
justo para cada día y el bar era un lugar donde al final del día, el que
podía se tomaba un vinin, después del trabajo.
Lamentablemente Lucia
enviudo muy joven y tuvo que criar y educar a sus cuatro hijos, Jose
Antoni , Juli, Maria del Mar y Beatriz.
Todos los días muy
temprano acostumbraba a subir a coger la leche a Aces, vendía periódicos
y algo de bollería que compraba en las pastelerías de Grado. Hasta aquí
se narra una vida de trabajo y de buena madre, pero en aquella época se
vivía de otra manera, todos vivían al día. Lucia llevaba una
libreta donde se apuntaba la compra diaria de todos sus clientes y con
eso de “ a fin de mes te pago”.
En el centro de la foto vemos a Lucia recogiendo
un galardón de sus vecinos, con dos de sus hijas.
Lucia quito o al
menos alivio el hambre a mucha gente, eran épocas duras donde a pesar de
vivir austeramente, los sueldos difícilmente llegaban a fin de mes.
Lucia nunca dejo
de dar a quien lo necesitase los productos de su tienda, y solo a cambio
de una frase “te pago a fin de mes”.
Años después, el
entonces barrio siguió creciendo en edificios, se edificó el actual
Instituto de Bachillerato y se abrieron en su entorno otras tiendas de
comestibles, otros bares y cafeterías, pero su bar tienda siguió con la
misma vocación y rutina, Lucia seguía madrugando, leche, pan,
periódicos y en su libreta siempre había espacio para cualquier vecino
que lo precisase. Era una mujer generosa, creyente, y un ejemplo para
todos, aunque no por eso carecía de opinión, no evitaba, llegado el caso
discutir sobre lo que ella consideraba justo, hasta de política.
Su establecimiento nunca
tubo letrero, bueno si, uno que ponía Spar, pero aquello siempre se
conoció y se sigue conociendo como Casa Lucia, allí se celebraron
las primeras reuniones de incipiente Asociación que Daria lugar a la que
es hoy.
Lucia falleció en
el año 2004, nunca pudo disfrutar de vacaciones ni de fiestas, son pocas
las personas en Grado y más aun del Casal y muchos se honraran con
haberla conocido y haber disfrutado de su amistad.
No cabe duda que a
Lucia le habría gustado ver el estado actual y el cambio que dio el
entorno en el que vivió cincuenta años.
A partir de ahora con
este nombre que se dará a esta calle-plazoleta quedara para siempre en
recuerdo, el nombre de una persona que tanto a dado a sus vecinos y que
tan poco a pedido a cambio, “LUCIA LA DEL CASAL” .
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