El gobierno de Grado aprobó ayer el
presupuesto para este ejercicio, de 7,8 millones de euros
con el rechazo rotundo de la oposición, que criticó las
"escasas" inversiones municipales-
La sesión extraordinaria acogió
algunos rifirrafes ajenos a la temática presupuestaria
debido al afán de los ediles de usar sus turnos de palabra
que provocaron la intervención del alcalde. "Yo sí
tiemblo", dijo Antonio Rey al PSOE, "pero de frío; sé
que quieres hacer méritos Ana --en relación a la nueva
portavoz socialista-- pero aún te queda un año". "Estamos
hablando del presupuesto", subrayó ella.
La nueva portavoz socialista, Ana Alvarez,
afirmó que de los 700.000 euros del capítulo de inversiones,
"dejando a un lado las obras del Sagrado Corazón, sólo
350.000 corresponden a nuevas inversiones".
Por otra parte, aseguró que la partida de
ingresos correspondiente a la aportación del Estado por la
participación en los tributos "está hinchada en 400.000
euros".
Izquierda Unida también reprobó el
capítulo de inversiones y calificó de "inquietante"
el presupuesto.
El concejal de Hacienda, Alejandro
Patallo, señaló que los cuatro millones del canon del agua
se destinaron a actuaciones en numerosos núcleos. "Nunca
en tan poco tiempo se actuó casi en la totalidad del
territorio municipal", destacó Patallo.
Y el alcalde, Antonio Rey, pidió a IU
"que lea bien la partida, los ingresos corrientes superan
los gastos". El regidor lamentó que la oposición "nos
achaque un sólo préstamo para dar cumplimiento a lo que no
supo dar el Principado, como aportar las dos terceras partes
de la financiación del Sagrado Corazón, cuando IU solicitó
en 2006 un crédito de 658.000 euros y en 2007 otro de
515.000 euros".